Máximo Huerta, en imágenes 26 fotos
Tras el encuentro con Ana Rosa Quintana en 'El programa de Ana Rosa', Màxim Huerta ha tenido otro reencuentro televisivo, en este caso con Carme Chaparro, con quien coincidió en 'Informativos Telecinco' hace más de diez años. Los dos periodistas han hablado frente a las cámaras de 'Cuatro al día' de la depresión que afectó a Huerta tras su dimisión como Ministro de Cultura, que tuvo también consecuencias físicas.
Màxim Huerta junto a Carme Chaparro en 'Cuatro al día'
Además, confesó su diverticulitis, una enfermedad intestinal que ya padecía pero que se agravó tras su dimisión: "Los nervios afectan mucho al intestino. A mí me afectó al estómago, con úlceras sangrantes". En general, Huerta vio empeorar en ese verano de reclusión todas sus dolencias anteriores, incluyendo una hernia de hiato, mientras psicológicamente se veía afectado por la agorafobia y la depresión, tal y como ya reveló en 'El programa de Ana Rosa'.
Un desencadenante cualquiera
Eso sí, Màxim Huerta también ha querido aclarar que no fue únicamente su polémica dimisión tras tan solo una semana lo que influyó en su decadencia física: "Podría haber sido con otra cosa. Ya lo llevaba regular por una alimentación distraída, una pérdida como la de mi padre... No fue por la política, sino por cómo yo reaccionaba a las cosas".
Marcado a fuego
A pesar de todo, el autor del reciente "Intimidad improvisada" ha declarado que su fugaz paso por la política le ha dejado una huella imborrable: "El cargo siempre es para toda la vida. Para lo bueno, para lo malo y para lo emocional". Una experiencia de la que no se va a poder deshacer y de la que se lleva un profundo desengaño con la prensa actual: "Mi decepción, como periodista, ha sido de cuanto he aprendido del periodismo en este tiempo. Qué pendientes tienen que estar los ciudadanos al recibir una noticia".